Día 7 de 9

Séptimo día — Fin del año litúrgico

  1. Oración de todos los días

    Jesucristo, Rey del Universo,
    que reinas desde una cruz:

    reina en lo que decido y en lo que gasto,
    en cómo trato a los míos
    y en lo que dejo entrar en mi casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 89,10-14

    10 por eso todos nuestros días se han desvanecido, y nosotros venidos a fallecer por tu enojo. Como una tela de araña serán reputados nuestros años. 11 Setenta años son los días de nuestra vida; cuando más, ochenta años en los muy robustos; lo que pasa de aquí, achaques y dolencias. Según esto, presto seremos arrebatados, pues va llegando ya la debilidad de la vejez. 12 Mas ¿quién podrá conocer la grandeza de tu ira, ni comprender cuan terrible es tu indignación? 13 Danos, pues, a conocer el poder de tu diestra, y concédenos un corazón instruido en la sabiduría. 14 Vuélvete hacia nosotros, Señor. ¿Hasta cuándo te mostrarás airado? Sé tú exorable para con tus siervos.
  3. Meditación del día 7

    Es el último domingo del año de la Iglesia. Un buen día para hacer balance.

    El salmo hace la cuenta de la vida humana con una franqueza que asusta: setenta años, ochenta los más robustos, y lo que pasa de ahí, achaques y dolencias; pronto seremos arrebatados. Y de ahí no saca desesperación, sino una petición: danos un corazón sabio, vuélvete a nosotros, Señor.

    La solemnidad de Cristo Rey cierra el año litúrgico. La Iglesia ha recorrido durante doce meses toda la vida de Cristo, desde la espera del Adviento hasta Pentecostés y el tiempo ordinario. Al final se pone delante del rey y hace balance. No es un día para la culpa, sino para la verdad.

    Haz tú lo mismo con tu año. Sin prisa, quizá con papel y lápiz. Qué pasó, qué perdiste, qué ganaste, a quién hiciste daño, quién te ayudó, en qué creciste y en qué te estancaste. Da gracias por lo bueno, aunque sea poco, y pide perdón por lo que corresponda. Este año ya no vuelve. Pero el que viene todavía está entero, y saber que los días están contados es el principio de un corazón sabio.

  4. Petición

    Que haga cuentas de este año contigo.
    Amén.

  5. Oración final

    Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera.

    Jesucristo, Rey del Universo:
    reina en nuestras familias,
    en nuestro trabajo y en nuestro país;
    que tu reino sea de verdad, justicia y paz.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.