
Lázaro y María de Betania son dos hermanos que aparecen en los Evangelios como amigos cercanos de Jesús, junto con su hermana Marta. Vivían en Betania, una aldea a unos tres kilómetros de Jerusalén, en la ladera oriental del monte de los Olivos, y en su casa Jesús encontraba acogida durante sus estancias en Judea.
El Evangelio de Lucas narra la visita de Jesús a casa de Marta y María: mientras Marta se afanaba en el servicio, María permanecía sentada a los pies del Señor escuchando su palabra, y Jesús dijo que había elegido la mejor parte. El Evangelio de Juan cuenta que, al morir Lázaro, Jesús lloró ante su tumba y lo devolvió a la vida, uno de los signos más importantes de ese Evangelio, y que poco antes de la Pasión María ungió los pies de Jesús con un perfume costoso en Betania. Durante siglos se confundió a María de Betania con María Magdalena, pero los Evangelios las presentan como personas distintas.
Diversas tradiciones posteriores, no comprobables, sitúan a Lázaro como obispo en Chipre o en Provenza. En 2021 el papa Francisco decidió que la memoria del 29 de julio, antes dedicada solo a santa Marta, celebre juntos a los tres hermanos, como modelo de la acogida y la amistad con Jesús. En Betania, la actual al-Eizariya, se venera la tumba atribuida a Lázaro.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.