
Lupo nació hacia el año 383 en Toul, en la Galia, en una familia noble. Se casó con una hermana de san Hilario de Arlés, pero después de unos seis años de matrimonio ambos decidieron, de común acuerdo, consagrarse a Dios. Lupo repartió sus bienes entre los pobres y se retiró al monasterio de Lérins, en una isla frente a la costa de Provenza, que era entonces uno de los grandes centros espirituales de Occidente.
Hacia el año 426 fue elegido obispo de Troyes, y gobernó esa diócesis durante más de cincuenta años sin abandonar la sencillez y la austeridad de la vida monástica. En el año 429 acompañó a san Germán de Auxerre en un viaje a Britania para combatir el pelagianismo, una doctrina que negaba la necesidad de la gracia de Dios para la salvación. Fue respetado como uno de los obispos más prestigiosos de la Galia de su tiempo, y escritores como Sidonio Apolinar lo elogiaron.
En el año 451, cuando los hunos de Atila invadieron la Galia, Lupo salió al encuentro del rey y, según la tradición, logró que respetara la ciudad de Troyes, aunque tuvo que acompañar al ejército como rehén durante un tiempo. Al regresar vivió algún tiempo retirado antes de volver a su sede. Murió hacia el año 478, muy anciano. Es venerado en Troyes y en la región de Champaña, y su memoria se celebra el 29 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.