Guillermo Pinchon nació en Bretaña, en el noroeste de Francia, a finales del siglo XII. Fue ordenado sacerdote en la diócesis de Saint-Brieuc, donde sirvió bajo varios obispos, y hacia 1220 fue elegido para gobernarla. Se le recuerda como un pastor sencillo, austero y muy generoso: según sus biógrafos, llegó a endeudarse para comprar grano y repartirlo entre los pobres en tiempos de escasez. Impulsó además la construcción de la catedral de Saint-Brieuc.
Su episcopado coincidió con el gobierno del duque de Bretaña Pedro Mauclerc, que se apropió de bienes y derechos de la Iglesia. Guillermo los defendió con firmeza y por ello fue expulsado de su diócesis; pasó cerca de dos años refugiado en Poitiers. Hacia 1230 pudo regresar a Saint-Brieuc, donde murió el 29 de julio de 1234.
El papa Inocencio IV lo canonizó en 1247, apenas trece años después de su muerte; fue el primer bretón canonizado formalmente por la Santa Sede. Sus restos se conservan en la catedral de Saint-Brieuc, ciudad de la que es patrono.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.