
Los santos Justo y Pastor fueron dos hermanos, todavía niños, que murieron mártires en Complutum, la actual Alcalá de Henares, en el centro de Hispania, a comienzos del siglo IV, durante la gran persecución del emperador Diocleciano. Según la tradición, tenían unos siete y nueve años, y asistían a la escuela de la ciudad.
El relato de su martirio, recogido por el poeta hispano Prudencio y por otras fuentes antiguas, cuenta que, al enterarse de que había llegado a Complutum el magistrado encargado de aplicar los edictos contra los cristianos, los dos niños dejaron sus tablillas de escritura y se presentaron ante él para confesar su fe. El juez mandó azotarlos, esperando que el miedo los hiciera retractarse, pero ellos se animaron mutuamente a permanecer firmes. Finalmente fueron degollados a las afueras de la ciudad.
Su culto es muy antiguo y se difundió por toda la península. En el lugar de su martirio se levantó una iglesia, origen de la actual catedral magistral de Alcalá de Henares, donde se veneran sus reliquias. Son patronos de Alcalá de Henares y de su diócesis, y gozan también de gran devoción en Madrid y en otras ciudades de España. Su memoria se celebra el 6 de agosto, y son ejemplo de la valentía de los mártires más jóvenes de la Iglesia hispana.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.