
Hormisdas era un diácono de Roma originario de la Campania. Antes de entrar en el clero había estado casado y tenido un hijo, Silverio, que también llegaría a ser papa. Fue elegido obispo de Roma en el año 514, a la muerte del papa Símaco, en un momento en que la Iglesia de Roma y la de Constantinopla llevaban más de treinta años separadas por el llamado cisma acaciano, nacido de los intentos de conciliación del patriarca Acacio con los monofisitas, que no aceptaban las definiciones del concilio de Calcedonia.
Hormisdas dedicó buena parte de su pontificado a resolver esa ruptura. Tras varias embajadas fallidas, el cambio de emperador en Constantinopla permitió llegar a un acuerdo en 519: el patriarca Juan y numerosos obispos orientales firmaron una profesión de fe redactada por el papa, conocida como Fórmula de Hormisdas, que reconocía la doctrina de Calcedonia y la autoridad de la sede de Pedro. Este documento tuvo gran importancia posterior y fue citado por el Concilio Vaticano I. El papa trabajó también en la organización de la Iglesia en los reinos germánicos de Occidente, especialmente en Hispania, y promovió la paz entre las comunidades.
Murió en Roma el 6 de agosto del 523 y fue sepultado en la basílica de San Pedro. Se le recuerda como un papa prudente y conciliador.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.