
Ana María Rubatto nació en Carmagnola, en el Piamonte italiano, en 1844. Perdió a su padre siendo niña y a su madre cuando tenía unos diecinueve años, y se trasladó entonces a Turín. Allí trabajó durante muchos años como dama de compañía de una señora noble y administró sus bienes, mientras dedicaba su tiempo libre a la catequesis de los niños y a visitar a los enfermos, entre ellos los acogidos en la Pequeña Casa de la Divina Providencia fundada por san José Benito Cottolengo.
En 1883, durante una estancia en Loano, en la costa de Liguria, atendió a un albañil herido en una obra. Ese edificio estaba destinado a una comunidad de mujeres promovida por un capuchino, que vio en Ana María a la persona capaz de dirigirla. Así, en 1885 nació la congregación de las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano, y ella tomó el nombre de María Francisca de Jesús. Las hermanas se dedicaron a los enfermos, a los pobres y a la educación de niños y jóvenes.
El instituto se extendió por Italia y, a finales del siglo XIX, por América del Sur, con casas en Uruguay, Argentina y Brasil. La fundadora viajó varias veces a esas tierras. Murió en Montevideo el 6 de agosto de 1904. Juan Pablo II la beatificó el 10 de octubre de 1993; fue la primera beata vinculada a Uruguay, donde es especialmente venerada.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.