
Bajo el nombre de Eustrato, también escrito Eustracio, la Iglesia recuerda a un grupo de cinco mártires de los primeros siglos venerados en Armenia: Eustrato, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes. En la tradición bizantina se les conoce sencillamente como «los cinco santos» y su memoria es muy popular en las Iglesias de Oriente, que la celebran también el 13 de diciembre.
Según el relato tradicional, Eustrato era un armenio de buena familia que desempeñaba un cargo en la administración romana y confesó públicamente su fe durante la persecución de Diocleciano. Orestes era un soldado que se habría convertido al ver la fortaleza de Eustrato en los tormentos; Eugenio era su servidor, y Mardario y Auxencio eran personas cercanas que se solidarizaron con él. Las actas narran muertes distintas para cada uno, entre ellas la de Eustrato en un horno. Sin embargo, esos textos fueron ampliados con largos discursos y episodios edificantes y se mezclaron con la historia de los Cuarenta mártires de Sebaste, por lo que los estudiosos solo dan por seguro el núcleo: la existencia de un grupo de mártires venerado desde antiguo.
Sus reliquias fueron llevadas a Roma y se conservan en la iglesia de San Apolinar. En la liturgia bizantina se reza todavía una conocida oración atribuida a san Eustrato, lo que muestra la difusión de su culto en el Oriente cristiano.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.