Bajo este nombre se recuerda a un grupo de soldados cristianos del ejército bizantino que murieron mártires en Palestina en el siglo VII, en los primeros años de la conquista árabe de Tierra Santa. Formaban parte de la guarnición de Gaza, ciudad que cayó en manos de las tropas musulmanas en la década de 630, durante el reinado del emperador Heraclio. Los antiguos textos conservan los nombres de casi todos ellos y los distribuyen en dos unidades militares, la cohorte de los Escitas y la de los Voluntarios.
Tras la toma de la ciudad, los soldados fueron hechos prisioneros. Según los relatos de su pasión, se les ofreció conservar la vida si renunciaban a su fe y abrazaban el islam, pero se negaron. Después de un tiempo de cautiverio fueron ejecutados, hacia el año 638 o 639, en Eleuterópolis, la actual Beit Guvrin, al sureste de Gaza. Su martirio coincidió con los años en que Jerusalén se rendía al califa Omar y la Palestina bizantina pasaba a dominio árabe.
Su memoria se conservó primero en las Iglesias de Oriente y pasó después al Martirologio Romano, que los recuerda el 17 de diciembre. Son testimonio de las comunidades cristianas de Palestina en un momento de profundo cambio histórico, y de unos hombres sencillos, en su mayoría con nombres tan comunes como Juan, Jorge o Teodoro, que prefirieron la muerte a renegar de Cristo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.