
Juan de Mata nació hacia 1154 en Faucon, en la Provenza, en el sureste de Francia. Estudió en Aix y después en París, donde se doctoró en teología y fue ordenado sacerdote. Según la tradición de su orden, durante su primera misa tuvo una visión de Cristo que sostenía de las manos a dos cautivos, uno cristiano y otro musulmán, y entendió que debía dedicar su vida a la liberación de los prisioneros.
En aquella época, las guerras entre cristianos y musulmanes en el Mediterráneo y en la península ibérica dejaban miles de cautivos a ambos lados, muchos de los cuales pasaban años en prisión o reducidos a esclavitud. Juan, junto con un grupo de compañeros, entre los que la tradición sitúa al ermitaño san Félix de Valois, fundó la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos, los trinitarios, cuya regla aprobó el papa Inocencio III en 1198. Los religiosos debían destinar una parte de sus ingresos al rescate de cautivos cristianos y atender hospitales. Desde muy pronto organizaron redenciones en el norte de África y fundaron casas en Francia, Italia y España.
Juan de Mata pasó sus últimos años en Roma, en la casa de Santo Tomás in Formis, en el monte Celio, que le había cedido el papa, y allí murió el 17 de diciembre de 1213. Su culto fue confirmado en 1666. Los trinitarios, presentes hoy en muchos países, siguen trabajando con personas privadas de libertad y perseguidas por su fe.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.