
Santo Domingo Mâu fue un sacerdote vietnamita de la Orden de Predicadores, martirizado en 1858 durante la persecución del emperador Tu Duc. Era ya sacerdote cuando pidió y obtuvo ser admitido entre los dominicos, que desde el siglo XVII misionaban en el norte de Vietnam, entonces llamado Tonkín, y que formaron allí un numeroso clero local.
Durante muchos años ejerció su ministerio con gran celo entre las comunidades cristianas, incluso cuando la persecución se hizo más violenta. El emperador Tu Duc, que veía en los cristianos un peligro político por sus vínculos con los misioneros europeos y por la presión militar francesa, ordenó la detención de sacerdotes y fieles, la destrucción de iglesias y la dispersión de las comunidades. Domingo fue detenido y encarcelado. En prisión siguió atendiendo a los demás presos cristianos, animándolos a mantenerse firmes y rezando con ellos.
Según el Martirologio Romano, exhortaba a los cristianos a confesar su fe llevando visiblemente el rosario, signo de la devoción mariana tan propia de la tradición dominicana. Fue condenado a muerte y decapitado cerca de la ciudad de Hung Yen el 5 de noviembre de 1858. Se cuenta que marchó al lugar de la ejecución con las manos juntas, como quien se dirige al altar. Fue canonizado por Juan Pablo II el 19 de junio de 1988, entre los 117 mártires de Vietnam, cuya memoria común se celebra el 24 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.