
Geraldo, llamado Guiraud en la tradición local, nació hacia el año 1070 en Puissalicon, un pueblo del Languedoc, en el sur de Francia, que entonces pertenecía a la diócesis de Béziers. Siendo joven ingresó en la comunidad de canónigos regulares de Cassan, sacerdotes que vivían en común bajo la regla de san Agustín, y destacó por su vida de oración, su sencillez y su honradez. Fue encargado de la enfermería y de la atención a los pobres que acudían a la casa.
Hacia 1121 fue elegido obispo de Béziers. Según la memoria que se conserva de su vida, aceptó el cargo a disgusto y solo por obediencia, y como obispo siguió viviendo con la austeridad de un religioso. Se preocupó especialmente por los pobres, a los que distribuía las rentas de la diócesis, por la buena formación del clero y por la paz en una región marcada por los conflictos entre señores feudales. Su episcopado fue breve: murió el 5 de noviembre de 1123, apenas dos años después de su elección.
Fue sepultado en Béziers, donde muy pronto se le tributó culto como santo. Los documentos sobre su vida se perdieron en gran parte, pero a comienzos del siglo XVIII un prior de Cassan reunió la información que conservaban los archivos de la comunidad. El Martirologio Romano lo recuerda el 5 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.