Santa Bertila fue la primera abadesa del monasterio de Chelles, cerca de París, en el siglo VII. Nació en la región de Soissons hacia el año 630 y muy joven ingresó en la abadía de Jouarre, cerca de Meaux, uno de los monasterios femeninos más importantes de la Galia merovingia, donde destacó por su piedad y su capacidad de gobierno.
Hacia el año 658, la reina santa Batilde, viuda del rey Clodoveo II, refundó el monasterio de Chelles y pidió a Bertila que fuera su abadesa. Bajo su dirección, Chelles se convirtió en una gran comunidad, famosa por su vida de oración y su formación. Atrajo a mujeres de la nobleza e incluso de otras tierras: llegaron jóvenes de Inglaterra, y la abadía envió monjas a fundar monasterios en las islas británicas. La propia reina Batilde se retiró allí y vivió como una monja más bajo la autoridad de Bertila.
Gobernó la comunidad durante unos cuarenta y seis años y murió hacia el año 705. Sus reliquias se veneran en Chelles, y su fiesta se celebra el 5 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.