
Santa Verónica Giuliani fue una monja capuchina italiana, mística y escritora, abadesa del monasterio de Città di Castello, en Umbría. Nació el 27 de diciembre de 1660 en Mercatello sul Metauro, en las Marcas, con el nombre de Úrsula, en una familia acomodada. Desde niña mostró una gran sensibilidad religiosa y una especial devoción a la Pasión de Cristo. Su padre quería casarla, pero ella insistió en su vocación hasta obtener su permiso.
En 1677 ingresó en el monasterio de clarisas capuchinas de Città di Castello, donde tomó el nombre de Verónica, y allí permaneció el resto de su vida. Desempeñó varios oficios en la comunidad, entre ellos el de maestra de novicias durante muchos años. Llevó una vida de oración intensa y gran penitencia, y experimentó fenómenos místicos que ella vivía como participación en los sufrimientos de Cristo: en 1697 recibió los estigmas. Las autoridades eclesiásticas investigaron estos hechos con gran rigor; durante un tiempo la apartaron de su comunidad, la sometieron a vigilancia y la privaron de la comunión y de los oficios, pruebas que aceptó con obediencia.
Por indicación de sus confesores escribió un extenso diario espiritual, de miles de páginas, que es una de las obras más importantes de la mística cristiana de su época. En 1716 fue elegida abadesa y gobernó el monasterio con prudencia y sentido práctico hasta su muerte, el 9 de julio de 1727. Fue beatificada en 1804 y canonizada por Gregorio XVI en 1839. Sus restos se veneran en Città di Castello, y su fiesta se celebra el 9 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.