
Sir Adrian Fortescue fue un caballero inglés ejecutado en tiempos de Enrique VIII y venerado como mártir por su fidelidad a la Iglesia católica. Nació hacia 1476 en una antigua familia de Devon y, por línea materna, era pariente de Ana Bolena. Se casó dos veces y tuvo hijos de ambos matrimonios. Durante buena parte de su vida llevó la existencia propia de un noble de su tiempo: fue juez de paz en el condado de Oxford, sirvió en las campañas militares de Francia de 1513 y 1523 y formó parte del séquito de la corte en ocasiones solemnes.
Era también un hombre de piedad profunda. Perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén y a la Tercera Orden de Santo Domingo, a la que se vinculó en Oxford. Cuando el rey rompió con Roma y se proclamó cabeza de la Iglesia en Inglaterra, Fortescue actuó con prudencia, pero en 1534 fue detenido por un tiempo sin que se conozcan los cargos concretos.
En 1539 fue arrestado de nuevo y encerrado en la Torre de Londres. El Parlamento lo condenó sin juicio mediante una ley de proscripción que lo acusaba de traición y de negarse a reconocer la autoridad del rey, sin precisar los hechos; la causa de fondo era su lealtad al papa. Fue decapitado en Tower Hill el 9 de julio de 1539. León XIII confirmó su culto en 1895, y la Orden de Malta lo venera de manera especial como uno de sus mártires.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.