
Juana Delanoue nació en 1666 en Saumur, cerca de Angers, en el oeste de Francia, la menor de una familia de comerciantes. Tras la muerte de su madre se hizo cargo del pequeño negocio familiar de telas y objetos religiosos, que llevaba con gran sentido práctico y, según sus biógrafos, con excesivo apego al dinero.
Hacia 1693, tras el encuentro con una mujer piadosa de paso por la ciudad, vivió una profunda conversión. Empezó a socorrer a los pobres de Saumur, a visitar a quienes vivían en cuevas excavadas en las laderas del río y a recibir en su propia casa a huérfanas, ancianas, enfermas y mujeres en situación de abandono. Pronto se le unieron otras compañeras, y con ellas fundó una congregación que acabaría llamándose Hermanas de Santa Ana de la Providencia, dedicada a los más necesitados. Vivió con gran austeridad y confiando en la Providencia para sostener sus obras, pese a las dificultades económicas y a las incomprensiones.
Murió en Saumur el 17 de agosto de 1736. Pío XII la beatificó en 1947 y Juan Pablo II la canonizó el 31 de octubre de 1982. Su congregación continúa hoy su labor en Francia y en otros países.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.