
Jacinto, en polaco Jacek, nació hacia 1185 en Kamień, en Silesia, en una familia noble. Estudió en Cracovia y en otras ciudades de Europa, fue ordenado sacerdote y llegó a ser canónigo de la catedral de Cracovia. En 1220 o 1221 acompañó a Roma a su tío, el obispo Ivo Odrowąż, y allí conoció a santo Domingo de Guzmán. Impresionado por su predicación, ingresó en la Orden de Predicadores, que acababa de nacer.
Poco después regresó a Polonia con algunos compañeros, entre ellos el beato Ceslao, para establecer allí la orden. Fundó el convento de la Santísima Trinidad de Cracovia y, en los años siguientes, recorrió como misionero amplias regiones del norte y el este de Europa: Pomerania, Prusia, Lituania y la Rus de Kiev, donde fundó un convento. Fue un predicador incansable y es considerado el gran apóstol de la orden dominicana en esos territorios. La tradición cuenta que, al huir de Kiev ante una invasión de los tártaros, salvó la custodia con el Santísimo y una imagen de la Virgen, escena con la que suele representarse en el arte.
Murió en Cracovia el 15 de agosto de 1257. Fue canonizado por Clemente VIII en 1594. Sus restos se veneran en la basílica dominicana de la Santísima Trinidad de Cracovia, y es uno de los patronos de Polonia. Su memoria se celebra el 17 de agosto.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.