Santa Donata forma parte de un grupo de siete mártires romanas recordadas juntas: Donata, Paulina, Rogata, Dominanda, Serótina, Saturnina e Hilaria. Su memoria se conserva en documentos muy antiguos, como el Martirologio Jeronimiano, que las recuerda el 31 de diciembre, y en una guía de los sepulcros de los mártires de Roma escrita en el siglo VII para los peregrinos.
Fueron sepultadas en el cementerio de los Jordanos, en la vía Salaria Nueva, al norte de Roma, junto a otros mártires de la ciudad. El papa Adriano I, a finales del siglo VIII, promovió su veneración. Fuera de sus nombres y del lugar de su sepultura, no se conoce nada seguro sobre ellas: ni la época exacta ni las circunstancias de su martirio, que debió de producirse en alguna de las persecuciones de los primeros siglos.
Como tantos mártires romanos de los que solo quedan el nombre y la tumba, su recuerdo se debe a la fidelidad de las comunidades cristianas que siguieron honrando sus sepulcros. Se las recuerda el 31 de diciembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.