
Josefina Nicoli nació el 18 de noviembre de 1863 en Casatisma, en la provincia italiana de Pavía, en una familia numerosa y creyente. Estudió magisterio en Pavía con el deseo de dedicarse a la educación de los niños pobres, en una época de altísimo analfabetismo entre las clases populares. La enfermedad y la muerte de algunos de sus hermanos marcaron su juventud y maduraron su vocación.
En 1883 ingresó en las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en Turín. Al año siguiente fue destinada a Cerdeña, donde pasó casi toda su vida religiosa, primero en Cagliari y después en Sassari. Trabajó como maestra y educadora, atendió a víctimas del cólera, se ocupó de huérfanos y fundó obras para muchachos de la calle, los llamados «golfillos» del mercado, a quienes dio formación cristiana y oficio. También acompañó a jóvenes de las Hijas de María y a las damas de la caridad.
Fue superiora de varias comunidades y soportó con serenidad incomprensiones y una enfermedad pulmonar. Murió en Cagliari el 31 de diciembre de 1924. Fue beatificada el 3 de febrero de 2008, durante el pontificado de Benedicto XVI, en una ceremonia celebrada en Cagliari. Su memoria se celebra el 31 de diciembre, y su figura es especialmente querida en Cerdeña.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.