Serapión fue obispo de Antioquía, en Siria, una de las Iglesias más importantes de la Antigüedad cristiana, aproximadamente entre los años 190 y 211. Fue el octavo obispo de la ciudad según las listas antiguas. Lo que sabemos de él procede sobre todo del historiador Eusebio de Cesarea, que lo describe como un hombre culto y conserva fragmentos de sus escritos.
Serapión combatió el montanismo, un movimiento surgido en Frigia que se presentaba como una nueva profecía del Espíritu Santo, y escribió contra él una carta que fue firmada también por otros obispos. Es especialmente conocido por un episodio relacionado con el llamado Evangelio de Pedro, un escrito apócrifo. La comunidad cristiana de Rosos, en Cilicia, lo leía en sus reuniones, y Serapión, en principio, lo permitió confiando en su contenido; pero al examinarlo después advirtió que contenía ideas docetas, según las cuales la humanidad de Cristo era solo aparente, y prohibió su uso. Su carta sobre esta cuestión es uno de los testimonios más antiguos de cómo la Iglesia discernía qué libros podían leerse en la liturgia.
Escribió también a un cristiano que había abandonado la fe durante la persecución. Murió hacia el año 211. El Martirologio Romano lo recuerda el 30 de octubre como pastor célebre por su erudición y su doctrina.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.