Secuano, conocido en Francia como Saint Seine, nació en el siglo VI en Mesmont, en Borgoña, en el este de Francia. De joven vivió como ermitaño en los bosques de la región, en una cabaña construida con sus propias manos, dedicado a la oración y al rezo de los salmos. El obispo de Langres lo ordenó sacerdote siendo todavía muy joven, lo que le atrajo la oposición de parte del clero.
Para formarse mejor y evitar aquellas dificultades se puso bajo la dirección del abad san Juan de Réomé, en cuyo monasterio profundizó en el estudio de la Sagrada Escritura y en la vida monástica. Más tarde fundó un monasterio propio en el bosque de Segestre, cerca de las fuentes del río Sena, en una comarca entonces poco cristianizada. Los monjes desbrozaron tierras, atendieron a la población y difundieron el Evangelio, y la comunidad se hizo conocida por la regularidad de su vida.
Secuano murió hacia el año 580. En torno a la abadía surgió una población que tomó su nombre, Saint-Seine-l'Abbaye, y el monasterio, que llegó a ser una abadía benedictina importante, conservó su memoria durante siglos. Se le venera en la diócesis de Dijon como uno de los fundadores de la vida monástica en Borgoña.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.