
Jacinto Hoyuelos González nació el 11 de septiembre de 1914 en Matarrepudio, en Cantabria, en una familia humilde y cristiana. Animado por su párroco, ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, dedicada al cuidado de los enfermos, y emitió su profesión religiosa en septiembre de 1935. Poco después tuvo que cumplir el servicio militar, y fue destinado al gran sanatorio psiquiátrico que los hermanos atendían en Ciempozuelos, cerca de Madrid, donde trabajaba en la clínica militar sin dejar la vida de comunidad.
Al estallar la guerra civil en julio de 1936, la comunidad de Ciempozuelos sufrió de lleno la persecución religiosa. El 7 de agosto los religiosos fueron detenidos, pero Jacinto quedó de momento libre porque el jefe de la clínica militar lo reclamó como soldado a sus órdenes. Siguió atendiendo a los enfermos y rezando a escondidas, a pesar de las amenazas constantes de los milicianos, que conocían su condición de religioso.
En la noche del 18 de septiembre de 1936 fue sacado de la clínica e interrogado. Llevado a un puente cercano a la estación, se negó a blasfemar a pesar de los golpes; fue ahorcado desde el puente y alcanzado además por varios disparos. Tenía veintidós años. Fue beatificado por Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992, junto con otros setenta hermanos de San Juan de Dios que murieron en la persecución religiosa en España.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.