
Pablo de Tebas es considerado por la tradición cristiana el primer ermitaño. Lo que se sabe de él procede casi por completo de la Vida de Pablo que escribió san Jerónimo hacia el año 376. Según ese relato, Pablo nació en la Tebaida, en el Alto Egipto, en una familia acomodada. Hacia mediados del siglo III, durante la persecución del emperador Decio, se refugió en el desierto para no ser denunciado, y allí descubrió una vida de soledad y oración que ya no quiso abandonar.
Según la tradición, vivió durante décadas en una cueva junto a una fuente y una palmera, que le daban agua, alimento y vestido. El episodio más conocido de su vida es el encuentro con san Antonio Abad: ya anciano, Antonio fue a visitarlo, y la tradición cuenta que un cuervo les llevó a ambos el pan de cada día. Poco después Pablo murió, con más de cien años según el relato, y Antonio lo enterró envuelto en un manto que le había regalado san Atanasio.
Aunque los detalles tienen mucho de narración edificante, la figura de Pablo encarnó desde muy pronto el ideal del monacato eremítico que floreció en Egipto en los siglos IV y V. Se le representa con un cuervo que lleva un pan y con una túnica de hojas de palmera. La Orden de San Pablo Primer Eremita, fundada en Hungría en el siglo XIII, lo tiene por patrono, y se le venera especialmente en Egipto, donde un monasterio copto en el desierto oriental lleva su nombre.
Oración
Oremos
Concédenos, Señor todopoderoso, que el ejemplo de San Pablo de Tebas nos estimule à una vida más perfecta y que cuantos celebramos su fiesta sepamos también imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora de Banneux, Bélgica (1933).
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.