
Juan Calibita vivió en Constantinopla en el siglo V. Según su biografía, de carácter en parte legendario, era hijo de una familia rica e influyente de la capital del Imperio de Oriente. Siendo adolescente, atraído por la vida monástica, dejó en secreto la casa paterna y se fue a un monasterio de monjes acemetas, conocidos por mantener la alabanza a Dios sin interrupción, a orillas del Bósforo. Llevaba siempre consigo un ejemplar de los Evangelios que le había regalado su madre.
Años después, debilitado por la vida ascética, regresó a Constantinopla, pero no se dio a conocer. Vivió como un mendigo en una pequeña cabaña junto a la puerta de la casa de sus padres, que no lo reconocieron y le dieron limosna como a cualquier otro pobre. Solo poco antes de morir reveló su identidad a su madre, mostrándole el libro de los Evangelios que ella le había dado. De esa cabaña, «kalybe» en griego, procede el sobrenombre de Calibita, el de la choza.
Según el relato, tras su muerte sus padres transformaron la casa en una iglesia en su honor. Su historia, parecida a la de san Alejo, fue muy popular en Oriente y en Occidente como ejemplo de renuncia a la riqueza y de humildad. En Roma existe una iglesia dedicada a él en la isla Tiberina, junto al hospital de los Hermanos de San Juan de Dios.
Oración
Oremos
Concédenos, Señor todopoderoso, que el ejemplo de San Juan Calibita nos estimule a una vida más perfecta y que cuantos celebramos su fiesta sepamos también imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora de Banneux, Bélgica (1933).
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.