
Calibita: “don del Señor” (protector de los mendigos)
Vivió en Constantinopla en la primera mitad del 400. A pesar de que la posición social de sus padres le aseguraban el más rico esplendor en la entonces capital cultural de la humanidad en pleno apogeo, Bizancio, a la tierna edad de doce años ya experimentaba los llamados a la vida espiritual y de desprecio del mundo. Así, más tarde huyó con un padre espiritual a un monasterio en las riberas del Bósforo para vivir con intensidad la vida de entrega en una comunidad que tenía por regla el Evangelio, libro que el siempre llevaba consigo, regalo de su madre.
Luego experimentó un segundo llamado, que lo hizo vivir de mendigo en la puerta de su propia casa. Su madre, sin reconocerlo, mandó que lo echasen de allí; pero luego, con la ayuda del mayordomo, y ahora sí con el consentimiento de ella, se le construyó un refugio.
Al morir, era tanta la fama de santidad que sus padres transformaron su palacio en casa de caridad.
Oración
Oremos
Concédenos, Señor todopoderoso, que el ejemplo de San Juan Calibita nos estimule a una vida más perfecta y que cuantos celebramos su fiesta sepamos también imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora de Banneux, Bélgica (1933).
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.