
San Maximiano nació hacia el año 498 en Pola, en la península de Istria, en la actual Croacia, y fue diácono de su ciudad. En 546 fue consagrado obispo de Ravena por el papa Vigilio, a instancias del emperador Justiniano. Ravena era entonces la sede del gobierno bizantino en Italia, tras la guerra contra los ostrogodos, y Maximiano fue una de las figuras eclesiásticas más importantes de la Italia del siglo VI. Fue el primer obispo de Ravena que llevó el título de arzobispo.
Al principio el clero y el pueblo de la ciudad lo recibieron con recelo, porque había sido impuesto desde fuera, pero se ganó su confianza. Trabajó por la unidad de la Iglesia frente al arrianismo que habían profesado los godos, y defendió la autoridad de su sede. Su nombre está unido a los grandes monumentos de Ravena: consagró la basílica de San Vital y la de San Apolinar en Classe. En los célebres mosaicos de San Vital aparece retratado junto al emperador Justiniano, con su nombre escrito sobre la cabeza. El trono de marfil conocido como «cátedra de Maximiano», obra maestra del arte bizantino, se conserva en el museo arzobispal de la ciudad.
Revisó también textos litúrgicos y bíblicos. Murió en Ravena hacia el año 556, y es recordado como uno de los grandes obispos de la historia de la ciudad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.