
Diego Carvalho nació en Coimbra, en Portugal, en 1578, e ingresó en la Compañía de Jesús. Hacia los veintidós años partió hacia Oriente; fue ordenado sacerdote en Macao y trabajó varios años en la región de Kioto, en Japón, hasta que la persecución decretada en 1614 por el gobierno de los Tokugawa expulsó a los misioneros. Pasó entonces un tiempo en Cochinchina, en el actual Vietnam, donde participó en los comienzos de la misión jesuita.
En 1617 regresó clandestinamente a Japón y se dedicó a atender a los cristianos dispersos en las regiones del norte de la isla principal. Llegó al menos dos veces a la isla de Ezo, la actual Hokkaido, donde fue de los primeros sacerdotes en celebrar la misa, y dejó en sus cartas una de las primeras descripciones europeas del pueblo ainu.
En el invierno de 1623 a 1624, el grupo de cristianos con el que se ocultaba fue descubierto en un valle de montaña. Llevados a Sendai, fueron sometidos al suplicio del agua helada: atados a estacas dentro de pozas en pleno invierno y sacados a intervalos para invitarlos a renegar. El padre Diego murió el 22 de febrero de 1624. Pío IX lo beatificó en 1867 junto a otros 204 mártires de Japón.
Oración
Oremos
Dios de poder y misericordia, que diste tu fuerza al mártir Beato Diego Carvalho para que pudiera resistir el dolor de su martirio, concédenos que quienes celebramos hoy el día de su victoria, con tu protección, vivamos libres de las asechanzas del enemigo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Nuestra Señora del Socorro, Rennes, Francia
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.