
Julio Álvarez Mendoza nació en Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco, el 20 de diciembre de 1866. Ordenado sacerdote, fue destinado a Mechoacanejo, una pequeña población rural de la actual diócesis de Aguascalientes, donde pasó toda su vida sacerdotal como párroco. Fue un cura sencillo y cercano, que vivía pobremente entre los pobres, quería mucho a los niños y tenía una gran devoción a la Virgen de Guadalupe. Había aprendido el oficio de sastre y cosía ropa para los más necesitados, y enseñó a sus feligreses trabajos artesanales para que pudieran mejorar su situación.
En los años de la persecución religiosa en México, cuando el gobierno de Plutarco Elías Calles aplicó con dureza las leyes contra el culto y estalló la guerra cristera, el padre Julio siguió atendiendo a sus fieles a escondidas. Camino de un rancho donde iba a ejercer su ministerio fue reconocido y detenido por soldados. Lo llevaron durante varios días por distintos lugares, entre ellos Aguascalientes y León, hasta San Julián, en Jalisco.
Allí, el 30 de marzo de 1927, lo fusilaron sobre un montón de basura. Antes de morir declaró que su único delito era ser ministro de Dios y perdonó a quienes lo iban a matar. Fue beatificado en 1992 y canonizado por Juan Pablo II el 21 de mayo de 2000 entre los mártires mexicanos de la persecución.
Oración
Oremos
Dios de poder y misericordia, que diste tu fuerza al mártir San Julio Alvarez Mendoza para que pudiera resistir el dolor de su martirio, concédenos que quienes celebramos hoy el día de su victoria, con su protección, vivamos libres de las asechanzas del enemigo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Calendario de Fiestas Marianas: Restablecimiento de la Capilla de Nuestra Señora en Boulogne-sur-mer por el Obispo Claude Dormy.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.