
Juan González de Castrillo nació hacia 1430 en Sahagún, en la provincia de León, en España, del que tomó el nombre con que se le conoce. Se educó con los benedictinos de su localidad y, tras recibir la ordenación sacerdotal, gozó de varios beneficios eclesiásticos en Burgos, al servicio del obispo. Renunció a ellos para llevar una vida más pobre y se trasladó a Salamanca, donde estudió en la universidad y se dedicó a la predicación.
En 1463 ingresó en el convento de San Agustín de Salamanca, de la Orden de San Agustín, del que llegó a ser prior. La Salamanca de su tiempo estaba dividida por las luchas entre bandos nobiliarios, que causaban violencia y muertes en la ciudad. Juan se hizo famoso como predicador y como pacificador: denunciaba con valentía las injusticias de los poderosos y logró reconciliar a familias enfrentadas, lo que le acarreó también enemigos. Tenía además una gran devoción a la Eucaristía, y sus contemporáneos destacaban el fervor con que celebraba la misa.
Murió en Salamanca el 11 de junio de 1479; según una tradición, envenenado por personas a las que había reprochado su conducta. Fue canonizado en 1690 por el papa Alejandro VIII. Es patrono de la ciudad de Salamanca, cuya catedral nueva guarda sus restos, y se le venera también en su pueblo natal de Sahagún.
Oración
Oremos
Tú, Señor, que concediste a San Juan de Sahagún el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.