San Jerónimo fue obispo de Pavía, en Lombardía, en la Alta Edad Media. Pavía era entonces una de las ciudades más importantes del norte de Italia: había sido la capital del reino de los lombardos y siguió siendo un centro político y religioso de primer orden después de la conquista franca. Su Iglesia contaba con una larga serie de obispos, varios de ellos venerados como santos.
Las noticias seguras sobre la vida de Jerónimo son muy escasas. No se conservan una biografía antigua ni relatos fiables sobre su ministerio, y su recuerdo se ha mantenido sobre todo por la tradición litúrgica de la diócesis, que lo cuenta entre sus santos obispos. Como otros pastores de la época, debió de ocuparse de la vida cristiana de la ciudad en un tiempo de grandes cambios políticos.
Su memoria se celebra el 22 de julio, y se le venera especialmente en Pavía.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.