
Felipe Evans fue un sacerdote jesuita galés del siglo XVII. Nació en Monmouthshire, en el sur de Gales, hacia 1645, y se formó en el colegio inglés de Saint-Omer, en Flandes, donde se preparaban los católicos británicos que no podían estudiar en su país. Ingresó en la Compañía de Jesús, se ordenó sacerdote y regresó a Gales para atender clandestinamente a los católicos del sur del país, en una época en que ejercer el sacerdocio católico estaba castigado por la ley.
En 1678 estalló en Inglaterra el pánico del llamado «complot papista», una conspiración inventada por Titus Oates que desató una nueva ola de arrestos contra los católicos. Evans fue detenido en ese clima y condenado, no por participar en ninguna conspiración, sino por ser sacerdote. Fue ejecutado en Cardiff el 22 de julio de 1679, el mismo día que Juan Lloyd, un sacerdote secular galés condenado por la misma causa. Según la tradición, pasó sus últimas horas con serenidad, tocando el arpa.
Ambos fueron canonizados por Pablo VI el 25 de octubre de 1970 dentro del grupo de los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, y son especialmente recordados en Cardiff y en la Iglesia católica galesa.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.