Fidel es un mártir venerado desde muy antiguo en la zona del lago de Como, en el norte de Italia. Su culto está documentado ya a comienzos del siglo VI por el escritor Enodio, que conoció su sepulcro junto al lago y lo menciona como lugar de peregrinación. Se han hallado también restos de una basílica antigua en la zona, y la tradición sitúa su martirio y su tumba en Samolaco, en el extremo norte del lago.
Fuera de esos datos, que garantizan la existencia del mártir y la antigüedad de su culto, nada seguro se sabe de su vida. Una pasión tardía, sin valor histórico, lo presenta como un soldado cristiano del ejército romano que, durante la persecución del emperador Maximiano, a comienzos del siglo IV, intentó huir con otros compañeros hacia los Alpes y fue alcanzado y decapitado junto al lago.
En el siglo XVI, san Carlos Borromeo trasladó parte de sus reliquias a Milán, a la iglesia que lleva su nombre, San Fedele, junto a la plaza de la Scala. En Como se le dedica la antigua basílica de San Fedele, uno de los templos románicos más notables de la ciudad. Su memoria se celebra el 28 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.