
Ferrucio fue un soldado romano que murió mártir en la región de Maguncia, a orillas del Rin, en la actual Alemania. Servía en el ejército imperial destinado en esa ciudad fronteriza. Se convirtió al cristianismo y dejó el servicio de las armas; en aquella época la carrera militar implicaba participar en los sacrificios a los dioses del Imperio, y muchos cristianos la consideraban incompatible con su fe. Por ello fue detenido, maltratado y encerrado en una prisión en Kastel, frente a Maguncia, donde murió de hambre.
No se conoce con certeza la fecha de su muerte; podría situarse a comienzos del siglo IV, durante la persecución de Diocleciano, en la que murieron muchos soldados cristianos. En 778 el arzobispo san Lulo de Maguncia trasladó su cuerpo al monasterio benedictino de Bleidenstadt, cuya iglesia fue dedicada a él, y en el siglo IX se escribieron varias obras en su honor.
La iglesia de Bleidenstadt fue destruida durante la Guerra de los Treinta Años, y las reliquias que se habían salvado se perdieron a finales del siglo XVIII. Su memoria se conserva sobre todo en la región de Maguncia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.