Anatolio nació en Alejandría, en Egipto, a comienzos del siglo III, y fue uno de los cristianos más cultos de su tiempo. Conocía a fondo la filosofía, las matemáticas, la astronomía y las ciencias naturales, y en su ciudad dirigió una escuela de filosofía de tradición aristotélica. El historiador Eusebio de Cesarea lo describe con gran admiración.
Durante una revuelta en Alejandría, hacia el año 262, el barrio del Bruquion, donde vivía, fue sitiado por las tropas romanas y sus habitantes padecieron hambre. Según Eusebio, Anatolio logró, de acuerdo con su amigo el diácono Eusebio, que estaba fuera, que se permitiera salir a ancianos, mujeres, niños y civiles, salvando muchas vidas. Más tarde se trasladó a Palestina, donde ayudó al obispo de Cesarea, y hacia el año 268 fue elegido obispo de Laodicea, en Siria, sucediendo a aquel mismo Eusebio.
Escribió obras de aritmética y un tratado sobre la fecha de la Pascua en el que proponía un ciclo de diecinueve años para calcularla, contribución importante a los debates sobre el calendario cristiano. Murió hacia el año 283. Se le recuerda como ejemplo de unión entre fe y saber, y su memoria se celebra el 3 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.