
Amato Ronconi fue un laico italiano del siglo XIII, nacido en Saludecio, en la diócesis de Rímini, en el seno de una familia acomodada. Huérfano desde joven, quedó a cargo de su hermano mayor. Rechazó el matrimonio que su familia le había preparado y decidió consagrar su vida y sus bienes al servicio de los demás, en el clima de renovación evangélica que por entonces impulsaba el movimiento franciscano en la Italia central.
En el monte Orciale, junto a Saludecio, levantó un hospicio dedicado a la Natividad de la Virgen para acoger a pobres y peregrinos, y lo sostuvo con el fruto de sus tierras y de su trabajo como agricultor. Llevaba una vida austera y de penitencia, y pertenecía a la Tercera Orden de San Francisco. Según la tradición, peregrinó varias veces a Santiago de Compostela y sufrió la hostilidad de algunos parientes, que veían cómo se desprendía del patrimonio familiar. El único documento seguro sobre él es su testamento, fechado el 10 de enero de 1292, en el que cede el hospicio y sus propiedades a los benedictinos de Rímini y pide ser enterrado en la capilla de esa casa.
Su culto se mantuvo vivo durante siglos en la región. El papa Francisco lo canonizó el 23 de noviembre de 2014. Sus restos se veneran en Saludecio, donde se le recuerda como ejemplo de hospitalidad y caridad con los caminantes.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.