
Alberto Avogadro nació hacia 1149 en Castel Gualtieri, en el norte de Italia. Estudió teología y derecho e ingresó en los canónigos regulares de la Santa Cruz de Mortara, de los que llegó a ser prior. En 1184 fue nombrado obispo de Bobbio y poco después de Vercelli, sede que gobernó durante unos veinte años. Fue un hombre apreciado por su prudencia, y tanto los papas como el emperador Federico Barbarroja recurrieron a él como mediador en conflictos políticos y eclesiásticos.
En 1205 fue elegido patriarca latino de Jerusalén. Como la ciudad estaba entonces en manos musulmanas, residió en Acre, capital de lo que quedaba del reino cruzado. Allí trabajó por la paz entre los señores cristianos de la región y desempeñó funciones de legado papal. En ese periodo, un grupo de ermitaños que vivía en el monte Carmelo le pidió una norma de vida. Alberto redactó para ellos una breve regla, basada en la oración continua, la meditación de la Palabra de Dios, la pobreza y el trabajo, que se convirtió en la base de la Orden del Carmen.
Murió asesinado en Acre el 14 de septiembre de 1214, durante una procesión de la fiesta de la Exaltación de la Cruz, a manos de un clérigo al que había reprendido y destituido. Es venerado especialmente por los carmelitas, que lo consideran su legislador, y en Vercelli.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.