
Claudio Laplace fue un sacerdote francés que murió en 1794 en uno de los barcos prisión de Rochefort, donde la Revolución encerró a cientos de clérigos. Nació en Bourbon-Lancy, en Borgoña, y fue bautizado el 15 de noviembre de 1725. Tras su ordenación trabajó en la región de Moulins, primero como vicario y desde 1758 como párroco de Saint-Bonnet, y más tarde ocupó también un cargo en el tribunal eclesiástico de Moulins. Tenía fama de pastor celoso y de buen director espiritual.
En 1791 se negó a prestar el juramento a la Constitución Civil del Clero, que sometía la Iglesia al Estado y había sido condenada por el papa, y por ello tuvo que abandonar su parroquia y vivir en la pobreza. Intentó salir de Francia hacia Saboya, pero la entrada de las tropas francesas en ese territorio se lo impidió y regresó a Moulins, donde fue denunciado por varios vecinos.
Arrestado en 1793, a pesar de su edad fue incluido entre los sacerdotes condenados a la deportación. Tras pasar por la prisión de Saintes, llegó a Rochefort y fue embarcado en el navío Les Deux Associés, anclado frente a la costa, donde los presos sufrían hacinamiento, hambre y epidemias. Allí murió el 14 de septiembre de 1794, con casi sesenta y nueve años. Juan Pablo II lo beatificó el 1 de octubre de 1995 junto con otros sesenta y tres mártires de los pontones de Rochefort.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.