
Agustín nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, en el norte de África, la actual Souk Ahras, en Argelia. Su padre, Patricio, era pagano, y su madre, santa Mónica, cristiana fervorosa. Estudió retórica en Madaura y en Cartago, donde llevó una juventud agitada, convivió durante años con una mujer de la que tuvo un hijo, Adeodato, y se adhirió al maniqueísmo. Enseñó retórica en Cartago, en Roma y luego en Milán.
En Milán la predicación del obispo san Ambrosio y la lectura de san Pablo lo llevaron a una profunda conversión, que él mismo narró en sus Confesiones. Fue bautizado por Ambrosio en la Pascua de 387. Regresó a África, vivió en comunidad con algunos amigos y en 391 fue ordenado sacerdote en Hipona, en la costa de la actual Argelia, contra su voluntad; pocos años después fue elegido obispo de esa ciudad, cargo que ejerció durante más de tres décadas.
Fue un pastor dedicado a su pueblo y un escritor inmenso: además de las Confesiones escribió La ciudad de Dios, el tratado Sobre la Trinidad y centenares de sermones y cartas, y defendió la fe frente a maniqueos, donatistas y pelagianos. Murió en Hipona el 28 de agosto de 430, mientras los vándalos sitiaban la ciudad. Es doctor de la Iglesia, y su regla inspira a numerosas órdenes, entre ellas los agustinos. Sus restos se veneran en Pavía.
Oración
Oremos
Renueva, Señor, en tu Iglesia aquel espíritu que, con tanta abundancia, otorgaste al obispo San Agustín, para que también nosotros tengamos sed de ti, única fuente de la verdadera sabiduría, y en ti, único manantial del verdadero amor, encuentre descanso nuestro corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.