
Agnelo fue abad de un monasterio de Nápoles en el siglo VI. La casa había sido fundada por Gaudioso, un obispo del norte de África que, como otros clérigos, tuvo que dejar su sede por la invasión de los vándalos y se estableció en Nápoles; el monasterio tomó después el nombre de su fundador. Agnelo llegó a gobernarlo en una fecha que no se conoce y murió a los sesenta años, a finales de ese siglo, probablemente hacia el año 596.
La fuente más antigua sobre él es una colección de milagros escrita a comienzos del siglo X por un subdiácono napolitano llamado Pedro, que atribuía a su intercesión su propia curación y la de otras personas. Autores posteriores le atribuyeron además la protección de Nápoles frente a los ataques sarracenos, pero estos relatos pertenecen a la tradición tardía. Se conserva su epitafio, que los especialistas consideran compatible con la época de su muerte.
En el siglo XV fue incluido entre los patronos de Nápoles, donde una iglesia lleva su nombre, y es también patrono de Guarcino, en el Lacio. En Lucca recibe culto desde el siglo XII y allí se celebra su fiesta el 18 de mayo, mientras que en el resto de la Iglesia se le recuerda el 14 de diciembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.