
Buenaventura Bonaccorsi nació en Pistoia hacia 1240, en una familia noble, y en su juventud fue uno de los cabecillas de la facción gibelina en una ciudad desgarrada por las luchas entre bandos. En 1276 escuchó predicar a san Felipe Benicio, superior general de los Siervos de María, que había llegado a Pistoia y exhortaba a la paz. Profundamente conmovido, reconoció públicamente su responsabilidad en los desórdenes y pidió entrar en la orden.
San Felipe le exigió primero reparar los daños y pedir perdón a quienes había ofendido, y él lo hizo. Después hizo el noviciado en Monte Senario, casa madre de los servitas, fue ordenado sacerdote y acompañó a san Felipe en sus viajes de pacificación por ciudades como Bolonia y Florencia. Ver a un antiguo jefe de bando convertido en fraile mendicante que predicaba la reconciliación causaba gran impresión. Fue superior en Orvieto y en Montepulciano, donde apoyó a santa Inés en la fundación de su comunidad de dominicas, y predicó por toda Italia. Volvió también a Pistoia, donde promovió cofradías y la tercera orden servita para sostener la paz civil.
Murió en Orvieto el 14 de diciembre de 1315 y fue sepultado en la iglesia de los servitas de esa ciudad. Ya en vida lo llamaban el Beato, y su culto fue confirmado en 1822.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.