
Vicente Romano nació el 3 de junio de 1751 en Torre del Greco, ciudad de pescadores y coraleros situada al pie del Vesubio, junto al golfo de Nápoles. Se formó en el seminario de Nápoles, donde recibió la influencia de san Alfonso María de Ligorio, y fue ordenado sacerdote en 1775. Toda su vida transcurrió en su ciudad natal.
En 1794 una violenta erupción del Vesubio arrasó buena parte de Torre del Greco, incluida la iglesia de la Santa Cruz. El sacerdote se puso al frente de la reconstrucción material y espiritual del pueblo, y en 1799 fue nombrado párroco de esa iglesia, la única parroquia de la ciudad, cargo que ejerció durante más de treinta años. Fue un predicador sencillo y cercano, se ocupó de la catequesis de los niños, promovió el rosario en familia y atendió de manera especial a los marineros y a sus familias, que vivían con angustia los largos viajes por mar. También defendió a los obreros y a los más pobres.
Murió el 20 de diciembre de 1831. Pablo VI lo beatificó en 1963 y el papa Francisco lo canonizó el 14 de octubre de 2018, junto con Pablo VI y Óscar Romero. Es muy venerado en Torre del Greco, donde sus restos se conservan en la basílica de la Santa Cruz.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.