
Tommaso Maria Fusco nació en 1831 en Pagani, en la provincia de Salerno, en el sur de Italia, en una familia acomodada y piadosa. Perdió a su madre a los seis años y a su padre poco después, y lo crió un tío sacerdote. Fue ordenado sacerdote en 1855 y abrió en su propia casa una escuela para muchachos. Se unió a los misioneros diocesanos de Nocera y predicó misiones populares por la región.
Fue capellán del santuario de la Virgen del Carmen de Pagani, donde organizó una escuela de teología moral para preparar a los sacerdotes como confesores. Fundó una sociedad sacerdotal de apostolado y, en 1873, el Instituto de las Hijas de la Caridad de la Preciosísima Sangre, dedicado sobre todo a acoger y educar a niñas huérfanas, que se extendió rápidamente por el sur de Italia. Más tarde fue párroco en Pagani y confesor de religiosas contemplativas en Nocera.
Sufrió durante años calumnias de un sacerdote de su entorno, que afrontó con paciencia y en silencio hasta que su inocencia quedó demostrada. Murió en Nocera Inferiore el 24 de febrero de 1891, a los cincuenta y nueve años. Juan Pablo II lo beatificó el 7 de octubre de 2001. Sus religiosas trabajan hoy en Italia y en varios países de América Latina, Asia y África, y su tumba se encuentra en la casa madre del instituto en Nocera Inferiore.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.