
Josefa Naval Girbés nació el 11 de diciembre de 1820 en Algemesí, en la Ribera del Júcar, en la provincia de Valencia. Era la mayor de cinco hermanos de una familia sencilla, y en su pueblo todos la conocían como «la señora Pepa». Siendo muy joven hizo voto privado de castidad y decidió consagrar su vida a Dios sin entrar en un convento, permaneciendo en su casa y al servicio de su parroquia de San Jaime.
Hábil bordadora, abrió en su casa un taller gratuito de bordado para niñas y jóvenes que se convirtió en una verdadera escuela de vida cristiana: mientras trabajaban, rezaban, leían y comentaban la Escritura y el catecismo. Ayudaba también a los pobres, aconsejaba a quienes acudían a ella, procuraba la reconciliación de familias enfrentadas y reunía a madres de familia para su formación. Colaboraba estrechamente con los sacerdotes de la parroquia, cuidando los ornamentos y los altares, y perteneció a la Orden Tercera del Carmen, con especial devoción a santa Teresa de Jesús y a san Juan de la Cruz. Muchas de sus alumnas siguieron después la vida religiosa.
Murió en Algemesí el 24 de febrero de 1893 y su cuerpo se conserva en la iglesia de San Jaime de esa localidad. Juan Pablo II la beatificó en Roma el 25 de septiembre de 1988, presentándola como modelo de laica dedicada al apostolado en medio de la vida ordinaria de su pueblo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.