
Fray Salvador Mollar Ventura fue un hermano franciscano valenciano asesinado en 1936. Nació el 27 de marzo de 1896 en Manises, en una familia humilde de siete hijos, y recibió en el bautismo el nombre de Bautista. Solo pudo cursar la enseñanza primaria, porque muy pronto tuvo que trabajar para ayudar en casa, pero fue un joven muy vinculado a su parroquia, donde enseñaba catecismo a los niños.
Sus retiros periódicos en el convento franciscano de Santo Espíritu del Monte, en Gilet, despertaron su vocación. Allí vistió el hábito en enero de 1921 como hermano no sacerdote, tomando el nombre de Salvador, y profesó al año siguiente. Vivió en los conventos de Santo Espíritu y Benissa, y entre 1930 y 1933 en San Francisco el Grande de Madrid. Su oficio habitual fue el de sacristán, que desempeñó con esmero; también salía a pedir limosna para sostener a los alumnos del seminario menor. Quienes lo conocieron lo describen como un hombre sencillo, alegre y trabajador, ajeno a cualquier actividad política.
Al comenzar la guerra civil se refugió en casa de una hermana en Manises. El 13 de octubre de 1936 fue detenido y encerrado en el convento de las carmelitas descalzas del pueblo, convertido en prisión. La noche del 27 de octubre lo fusilaron, sin juicio, en el Picadero de Paterna; tenía cuarenta años. Sus restos reposan en Manises. Juan Pablo II lo beatificó el 11 de marzo de 2001, en el grupo de 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.