
Gonzalo de Lagos nació hacia mediados del siglo XIV en Lagos, ciudad costera del Algarve, en el sur de Portugal, en una familia modesta. Ingresó en la Orden de Ermitaños de San Agustín, una de las órdenes mendicantes que en aquella época tenían gran presencia en las ciudades portuguesas, y fue ordenado sacerdote.
Fue un predicador apreciado y desempeñó cargos de gobierno en varios conventos de su orden, entre ellos el de Torres Vedras, al norte de Lisboa. Es recordado especialmente por haber dedicado su tiempo a enseñar la doctrina cristiana a los niños y a la gente sin instrucción, algo que la Iglesia ha destacado siempre en su memoria, y por la sencillez con que ejerció sus cargos.
Murió en Torres Vedras en 1422, donde fue sepultado y donde se le venera desde entonces. Su culto fue confirmado por la Santa Sede en el siglo XVIII. Es patrono de su ciudad natal, Lagos, y, por los lazos de esa localidad con el mar, se le invoca también como protector de los pescadores del Algarve.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.