
Los hermanos José Luciano Ezequiel y José Salvador Huerta Gutiérrez nacieron en Magdalena, Jalisco, en 1876 y 1880 respectivamente. Ambos eran laicos casados y padres de familia numerosa, muy conocidos en Guadalajara. Ezequiel tenía una excelente voz de tenor que ponía al servicio de las celebraciones litúrgicas; Salvador era un mecánico muy reputado en la ciudad. Los dos destacaban por su devoción a la Eucaristía y por su generosidad con los necesitados. Dos de sus hermanos eran sacerdotes.
Durante la persecución religiosa en México, que se endureció a partir de 1926 y dio lugar a la guerra cristera, el clero era perseguido y la práctica católica estaba fuertemente restringida. El 1 de abril de 1927 fue asesinado en Guadalajara el líder laico Anacleto González Flores. Al día siguiente, los hermanos Huerta acudieron a despedir sus restos y fueron detenidos. La policía los torturó para que revelaran el paradero de sus hermanos sacerdotes, a lo que se negaron.
En la madrugada del 3 de abril de 1927 fueron fusilados en el panteón de Mezquitán. Según los testimonios, murieron perdonando a sus verdugos y proclamando su fe en Cristo Rey. Benedicto XVI aprobó su beatificación, celebrada en Guadalajara el 20 de noviembre de 2005 junto con la de Anacleto González Flores y otros mártires mexicanos. Son muy venerados en Jalisco.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.