
Jenaro María Sarnelli nació en Nápoles el 12 de septiembre de 1702, en una familia noble; su padre era jurista y barón de Ciorani. Siendo adolescente quiso ser jesuita, pero su padre le pidió que antes terminara los estudios. Se doctoró en derecho y ejerció como abogado, sin abandonar una intensa vida de piedad y de servicio en los hospitales de la ciudad.
Hacia 1728 dejó la abogacía, comenzó los estudios eclesiásticos y fue ordenado sacerdote en 1732. En Nápoles conoció a san Alfonso María de Ligorio, de quien fue amigo y colaborador, y en 1733 se unió a la Congregación del Santísimo Redentor, recién fundada por él para predicar a la gente más abandonada. Participó en misiones populares por el reino de Nápoles y escribió numerosas obras de espiritualidad, catequesis y pastoral. Se le recuerda especialmente por su lucha contra la prostitución en Nápoles: buscó dar salida a mujeres explotadas, protegió a niñas en riesgo y escribió para que las autoridades actuaran contra ese mal.
Su salud, siempre frágil, se resintió por el exceso de trabajo y murió en Nápoles el 30 de junio de 1744, con solo cuarenta y un años. Juan Pablo II lo beatificó el 12 de mayo de 1996. Sus restos se veneran en Ciorani, en el primer convento redentorista, y es recordado como uno de los grandes misioneros de aquella congregación.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.