Día 7 de 9

Séptimo día — Si está en peligro

  1. Oración de todos los días

    Señor, mi hijo está lejos.

    Yo ya he dicho todo lo que tenía que decir.
    Habla tú, por donde yo no llego.
    Y mientras, cállame la boca
    y dame paciencia larga.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Hebreos 12,7-11

    7 Sufrid, pues, la corrección. Dios se porta con vosotros como con hijos, porque, ¿cuál es el hijo, a quien su padre no corrige?. 8 Y si estáis fuera de la corrección, de que todos los justos participaron, bien se ve que sois bastardos, y no hijos legítimos. 9 Por otra parte, si tuvimos a nuestros padres carnales que nos corrigieron, y los respetábamos, ¿no es mucho más justo que obedezcamos al Padre de los espíritus, para alcanzar la vida eterna?. 10 Y a la verdad, aquellos, por pocos días, nos castigaban a su arbitrio; pero Éste nos amaestra en aquello que sirve para hacernos santos. 11 Es indudable que toda corrección, por el pronto, parece que no trae gozo, sino pena: mas después producirá en los que son labrados con ella, fruto apacibilísimo de justicia.
  3. Meditación del día 7

    Si hay drogas, delito o riesgo real, rezar va con actuar: ayuda profesional y límites claros.

    La carta a los Hebreos habla de la corrección de una manera muy realista: ningún padre que quiere a su hijo deja de corregirlo, y toda corrección, en el momento, duele más que alegra. Solo después da su fruto. Corregir no es lo contrario de amar; a veces es su forma más difícil.

    Hay situaciones en las que rezar no basta. Si tu hijo consume drogas, está metido en delitos, maltrata a alguien o está en peligro, la oración tiene que ir acompañada de acción: buscar ayuda profesional, informarse sobre centros de tratamiento, hablar con otros padres que pasaron por lo mismo, poner límites claros. A veces incluso hay que dejar de darle dinero o no permitir ciertas conductas en casa.

    Eso no es cerrar la puerta. Es negarse a ser cómplice de lo que lo destruye. La petición de hoy lo dice con precisión: criterio para poner límites sin cerrar la puerta. Puedes decir «aquí no consumes» y a la vez «cuando quieras salir de esto, aquí estoy». Las dos frases pueden convivir.

  4. Petición

    Dame criterio para poner límites
    sin cerrar la puerta.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Mónica, que rezaste diecisiete años,
    ruega conmigo por mi hijo.

    Señor, tú conoces el camino de vuelta
    mejor que yo.
    Tráelo cuando sea su hora.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.