Día 6 de 9
Sexto día — Quererlo como está
Oración de todos los días
Señor, mi hijo está lejos.
Yo ya he dicho todo lo que tenía que decir.
Habla tú, por donde yo no llego.
Y mientras, cállame la boca
y dame paciencia larga.
Amén.Lectura del día
6 Porque, ¿de dónde nace que Cristo, estando nosotros todavía enfermos del pecado, al tiempo señalado murió por los impíos? 7 A la verdad, apenas hay quien quisiese morir por un justo; tal vez se hallaría quien tuviese valor de dar su vida por un bienhechor. 8 Pero lo que hace brillar más la caridad de Dios hacia nosotros es que entonces mismo cuando éramos aún pecadores, fue cuando al tiempo señalado, 9 murió Cristo por nosotros: luego es claro que ahora mucho más estando justificados por su sangre, nos salvaremos por Él de la ira de Dios.
Meditación del día 6
Hay que querer al hijo que hay, no al que se esperaba.
San Pablo escribe una de las frases más sorprendentes del Nuevo Testamento: Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Dios no esperó a que fuéramos buenos para amarnos. Su amor no depende de nuestro cambio; es lo que lo hace posible.
A los padres nos pasa algo muy humano: queremos al hijo que soñamos, al que tenía que estudiar tal carrera, casarse de tal manera, ir a misa, vivir cerca. Cuando el hijo real se aleja de esa imagen, el cariño se mezcla con decepción, y él lo nota aunque no digamos nada.
Querer al hijo como es no significa aprobarlo todo. Significa no poner el amor como premio por portarse bien. Puedes no estar de acuerdo con su pareja, su forma de vivir o sus ideas, y aun así decirle que lo quieres y demostrarlo. Muchos hijos vuelven a acercarse cuando sienten que ya no se les está evaluando. Pide hoy amar al hijo que tienes, no al que habías imaginado.
Petición
Que lo quiera como es,
sin la condición de que cambie.
Amén.Oración final
Santa Mónica, que rezaste diecisiete años,
ruega conmigo por mi hijo.Señor, tú conoces el camino de vuelta
mejor que yo.
Tráelo cuando sea su hora.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.