Día 8 de 9

Octavo día — La casa preparada

  1. Oración de todos los días

    Benignísimo Dios de infinita caridad,
    que tanto amaste a los hombres
    que les diste en tu Hijo la prenda de tu amor:
    te damos gracias por ese beneficio inmenso.

    Dígnate, Señor, disponer nuestros corazones
    para recibir en ellos al que viene a nacer.

    Ven, Salvador nuestro, no tardes;
    ven a esta casa, que te espera.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 5,21-26

    21 Habéis oído que se dijo a vuestros mayores: No matarás: y que quien matare, será condenado en juicio. 22 Yo os digo más: quienquiera que tome ojeriza con su hermano, merecerá que el juez le condene. Y el que le llamare raca, merecerá que le condene el concilio. Y quien le llamare fatuo, será reo del fuego del infierno. 23 Por lo tanto, si al tiempo de presentar tu ofrenda en el altar, allí te acuerdas que tu hermano tiene alguna queja contra ti: 24 deja allí mismo tu ofrenda, delante del altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano: y después volverás a presentar tu ofrenda. 25 Componte luego con tu contrario, mientras estás con él todavía en el camino; no sea que te ponga en manos del juez, y el juez te entregue en las del alguacil, y te metan en la cárcel. 26 Aseguróte de cierto que de allí no saldrás hasta que pagues el último céntimo. SAN MATEO Sermón del Monte: No fornicar
  3. Meditación del día 8

    Mañana es Nochebuena. Se limpia la casa, se compra, se cocina. Está bien: recibir a alguien se prepara.

    Pero falta la otra limpieza, la que no se ve: perdonar algo, llamar a quien no llamamos, pedir perdón nosotros primero.

    Jesús dice algo incómodo para quien se prepara para una fiesta religiosa: si vas al altar y te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja allí la ofrenda y ve primero a reconciliarte. No dice «si tú tienes algo contra él», sino al revés. Lo que pide es que des tú el paso aunque creas que la razón es tuya.

    Mañana la casa va a estar llena. Algunos llegarán con años de silencio entre ellos: una herencia mal repartida, un préstamo que no se devolvió, una frase dicha en un entierro. Es fácil pasar la noche sonriendo para la foto y seguir igual en enero.

    No todo se arregla en una cena, y hay heridas que necesitan tiempo, ayuda o distancia, sobre todo cuando hubo violencia. Pero muchas cuentas pendientes son más pequeñas de lo que parecen, y se sostienen solo porque nadie se atreve a romper el hielo. El pasaje habla de componerse con el contrario «mientras estás con él todavía en el camino»: mientras hay tiempo. Esa llamada que llevas meses posponiendo puede hacerse hoy, antes de que la mesa esté servida.

  4. Petición

    Niño Jesús, que mañana te encuentres esta casa lista:
    la mesa puesta y las cuentas viejas saldadas.
    Danos esta noche el valor de dar el primer paso
    con quien llevamos tiempo sin hablar.
    Amén.

  5. Oración final

    Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
    ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

    Oh sapientísimo Verbo del Padre,
    ven a enseñarnos la prudencia.
    Oh Emmanuel, Dios con nosotros,
    ven a estar con nosotros.

    Y tú, Virgen María, y tú, san José,
    rogad por esta casa
    que os espera cada diciembre.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.