Día 3 de 9
Tercer día — Por el trabajo
Oración de todos los días
Divino Niño Jesús,
tú que dijiste: pedid y se os dará:
aquí estoy con lo que necesito.No vengo a comprarte nada.
Vengo como vienen los niños,
seguro de que me quieres
y de que sabes mejor que yo lo que me conviene.Divino Niño, yo confío en ti.
Amén.Lectura del día
26 En razón de eso os digo, no os acongojéis por el cuidado de hallar qué comer para sustentar vuestra vida, o de dónde sacaréis vestidos para cubrir vuestro cuerpo. ¡Qué!, ¿no vale más la vida que el alimento: y el cuerpo que el vestido? 27 Mirad las aves del cielo, cómo no siembran, ni siegan, ni tienen graneros: y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿Pues no valéis vosotros mucho más, sin comparación, que ellas? 28 Y ¿quién de vosotros a fuerza de discursos puede añadir un codo a su estatura? 29 Y acerca del vestido, ¿a qué propósito inquietaros? Contemplad los lirios del campo cómo crecen: no labran, ni tampoco hilan. 30 Sin embargo, Yo os digo que ni Salomón en medio de toda su gloria se vistió con tanto primor como uno de estos lirios 31 Pues si una hierba del campo, que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios así la viste: ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? 32 Así, que no vayáis diciendo, acongojados: ¿Dónde hallaremos qué comer y beber? ¿Dónde hallaremos con qué vestirnos? 33 Como hacen los paganos, los cuales andan ansiosos tras todas estas cosas; que bien sabe vuestro Padre la necesidad que de ellas tenéis. 34 Así, que buscad primero el reino de Dios, y su justicia: y todas las demás cosas se os darán por añadidura.
Meditación del día 3
A su santuario se va sobre todo a pedir trabajo y salud, que es lo que de verdad quita el sueño.
Este pasaje se ha usado mal muchas veces, como si Jesús le dijera al desempleado que no se preocupe y se siente a esperar como los pájaros. No es eso. Los pájaros pasan el día entero buscando comida. Lo que Jesús quita no es el trabajo, es la angustia que no deja dormir y que hace pensar que todo depende de uno.
Al santuario del 20 de Julio llega gente con la hoja de vida en el bolso, con el carro que ya no da para el crédito, con la tienda que cerró en la pandemia. Pedir trabajo al Divino Niño no reemplaza mandar hojas de vida ni ir a la entrevista, pero cambia el ánimo con que se hace: con alguien al lado y sin la sensación de ir solo contra el mundo.
Y está la última frase: buscar primero el Reino y su justicia. Un trabajo digno no es cualquier trabajo. Si te ofrecen uno que te obliga a engañar o a explotar a otros, también ahí se reza: para tener el valor de buscar otro.
Petición
Divino Niño, dame trabajo digno
y a los míos también.
Que no nos falte lo necesario.
Amén.Oración final
Divino Niño Jesús,
bendice a esta familia, a esta casa y a este trabajo.Salva a los enfermos, consuela a los tristes,
da pan a los que no tienen
y abre camino a los que no lo ven.Yo confío en ti.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.